El Estado de Baja California Sur y el Noroeste de México, tiene una escasa precipitación pluvial. Particularmente para Baja California Sur, el aporte de lluvia está asociado de forma importante a la actividad ciclónica. Asimismo, esta región tiene la mayor frecuencia e incidencia de huracanes en el país, por lo que se presenta una problemática doble e inversamente asociada. Se requiere del aporte de agua de los huracanes y se tiene un alto riesgo de destrucción por la actividad ciclónica de sus vientos, particularmente los de intensidades de las categorías 3 a 5, en la escala Saffir-Simpson.